Orígenes Cristianos

En el año 1169, Pedro Ruiz de Azagra formó el señorío cristiano de Albarracín con carácter independiente, gracias a la colaboración del Rey Lobo y a la protección del reino de Navarra, de donde procedían los primeros caballeros cristianos que gobernaron la sierra.

El pequeño estado se mantuvo independiente hasta que en 1379 el rey de Aragón, Pedro IV, lo incorpora definitivamente a su reino en el acuerdo de Fraga. Los hombres de la comunidad se negaron a reconocerle como señor hasta que Doña Inés, última soberana de Albarracín, no les liberase de su juramento de fidelidad. El rey juró los fueros de la Ciudad y Comunidad y reconoció la independencia total administrativa de la tierra, que siguió eligiendo un juez para su gobierno. Este privilegio fue anulado por el Decreto de Nueva Planta de Felipe V, que estableció en Albarracín un corregidor.

La dedicación de la parroquia de Orihuela a San Millán de la Cogolla, santo muy venerado en Navarra y desconocido en tierras turolenses, es un dato fehaciente de que fueron los navarros los primeros pobladores cristianos de la antigua Oriola.

La devoción a San Millán estaba unida a la aristocracia del reino de Navarra. La visión iconográfica de San Millán como santo guerrero es tardía; no obstante, la imagen que nos muestra al monje a caballo, con una espada en actitud de aplastar a un moro, es la representación más valiosa del tesoro artístico de la parroquia.

Entre los fragmentos de cerámica encontrados hay diferentes formar de vasijas. Destacan dolias, cuencos y olla globulares con bordes vueltos de sección triangular conocidos también como de “pico de pato”. La decoración es color rojo vinosos, abundando los círculos concéntricos, bandas horizontales, semicírculos y líneas onduladas.

 

origenesCristianos


Share This